Las arrugas surcan su piel,
las canas pintan su cabello,
manchas propias de la edad
que enmarcan su rostro bello.
Se mira al espejo,
observando el paso de los años
y esas líneas que surgen
cerca de sus ojos castaños.
Cómo pasa el tiempo
cómo pasa la vida
aparta la vista del espejo
y suspira.
¡Qué hacerle! El tiempo deja huellas y no las notas hasta cuando ya no puedes desaparecerlas...ni rellenándolas con la mejor crema.
ResponderEliminar¡Hermoso poema Bea!
Un abrazo